29.7.09

La Vida


La vida...
le pone encrucijadas al camino,
es sólo un episodio muy cortito, se esfuma...
sólo aprendemos cuando vamos de salida.
La vida...
me dio oportunidad de conocerte
y de creer en dios y en los milagros, tenerte.
La vida...
hay que librar todos los días la batalla,
no te perdonan la felicidad si ganas,
y hay que pagar la felicidad.
La vida...
te da motivos para el llanto y la tristeza,
pero yo apuesto con la vida a la alegría,
y amo de corazón la vida.
La vida...
tu amigo ahora resulta tu enemigo,
resulta que tus padres son tus hijos,
así es la vida.
Hay que librar todos los días la batalla,
no te perdonan la felicidad si ganas,
y hay que pagar la felicidad.
La vida...
te da motivos para el llanto y la tristeza,
pero yo apuesto con la vida a la alegría,
y amo de corazón la vida,
la vida... la vida...

16.7.09


Cuando te abrumen los pesares, y sientas que estás hundiéndote en el sopor de la desesperación, recuerda los momentos felices que se acunan en tu alma. Ese baúl de buenos momentos sirve de bálsamo para levantar el ánimo.

Concéntrate en lo bueno. No te lastimes con las cosas que te faltan. No alimentes lamentos, ni reproches de cosas que debiste haber dicho y no dijiste.

De cosas que debiste haber hecho y no hiciste. Piensa en los tesoros de tu vida, los que quizás ni siquiera te das el tiempo para agradecer. ¿Tienes hijos? ¡Felicidades! ¿Tienes un compañero o compañera para recorrer el camino? ¡Enhorabuena! ¿Tienes sustento? ¡Maravilloso! ¿Tienes seres queridos? ¡Eureka! En todo esto debes concentrar tus pensamientos, cuando la bruma se acerque sigilosamente, en posición
de ataque para acabar con tu tranquilidad, aniquilar tu buen ánimo y devastarte.

Si observas, los tesoros que acompañan tu existir le dan más sentido a tu vida que lo que anhelas. No te dejes llevar de los pensamientos pesimistas.

Mira a tu alrededor y observa a los demás. Cuéntale a alguien todo lo bueno que tienes, y deja de último lo que te falta o perturba.

Esa es la clave de la felicidad. En los momentos difíciles, recuerda tus tesoros. Acarícialos en tu memoria. Sonríele a ellos. Pasea por el jardín de tus fortunas.

Agradece al Creador.
Autora: Patricia Landolfi

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